Unidad 3 El marco socioeconómico

      Capítulo 2 . Las previsiones de futuro

Sección 4- Crecimiento de las Actividades Económicas



 

 

 


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La previsión del crecimiento de las actividades económicas vinculadas a la gestión del agua (turismo, industria, agricultura o hidroelectricidad) es una tarea compleja, en el que las dificultades para su evaluación son mayores que en el anterior caso de las demandas domésticas, pues deben añadirse las incertidumbres sobre la evolución del desarrollo económico en general (o del industrial, turístico, agrícola o energético en particular, según casos), que no suele obedecer a fenómenos continuos y predecibles, sino a decisiones puntuales y coyunturales y, por tanto, difíciles de predecir a medio y a largo plazo.
En cualquier caso, se dan a continuación una serie de pautas generales sobre la perspectiva de lo anterior en el caso de España. 





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En cuanto a la industria, no existen razones que hagan prever un aumento de dotaciones para el este uso.

 






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Por el contrario, la experiencia internacional apunta hacia un aumento del reciclaje y de la reutilización del agua en la industria, con la consiguiente reducción de dotaciones, por lo que los aumentos de demanda previstos deberían de estar asociados a un aumento claro de la actividad industrial.

 






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Debe señalarse, además, que la industria es una de las áreas donde las posibilidades técnicas de ahorro son mayores y donde, por otra parte, la reducción del consumo tiene un efecto añadido evidente al disminuir los retornos que pueden ser muy contaminantes.


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En lo que al regadío se refiere, el posible crecimiento del mismo vendría determinado por las posibles nuevas transformaciones en regadío derivadas de la aplicación del Plan Nacional de Regadíos (PNR).






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Este documento prevé un máximo crecimiento de las áreas regables de 1,5 millones de ha, según puede verse en la figura.






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No obstante, las obligaciones derivadas de la Política Agraria Común y la escasa rentabilidad económica de muchas de esas actuaciones hacen que no sea previsible, ni mucho menos, un aumento real de ese orden de magnitud.

 

 

 

 

 

 


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En cuanto a la evolución futura de la demanda de agua para uso hidroeléctrico está condicionada por factores de diversa índole.  

Por un lado factores físicos, como la existencia de tramos de río sin aprovechar. 






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Por otro lado, factores de índole empresarial, ya que muchos tramos aún físicamente disponibles no son rentables económicamente

Por último, no hay que olvidar la política de la Administración en un sector que ha estado tradicionalmente muy regulado, si bien actualmente sometido a un proceso de liberalización.